En una jornada de alta tensión política, la Cámara de Diputados logró el quórum de 129 legisladores para tratar dos proyectos estratégicos para la Casa Rosada: el esquema de beneficios "Súper RIGI" y el pago a fondos buitre. 

La sesión comenzó con una coreografía parlamentaria precisa: el ahora vocero presidencial, Adrián Ravier, ocupó su banca por última vez para asegurar el inicio del debate y renunció inmediatamente después. En su lugar, y bajo la mirada de Patricia Bullrich desde el recinto, juró el pampeano Martín Matzkin.

El oficialismo llegó a esta instancia tras el fallido intento opositor del martes por interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Sin embargo, el conflicto volvió al recinto de la mano de Myriam Bregman (FIT), quien solicitó una moción de censura contra el ministro coordinador por la causa de presunto enriquecimiento ilícito. La propuesta fue rechazada por 125 votos contra 104, despejando el camino para el temario económico.

Los ejes del debate

1- Súper RIGI: el oficialismo busca media sanción para un régimen que ofrece 30 años de beneficios fiscales a proyectos tecnológicos e industriales con inversiones mínimas de U$S1.000 millones. Tras ocho modificaciones negociadas con el PRO, la UCR y bloques provinciales, el proyecto parece tener los votos asegurados.

2- Fondos Buitre: se busca la sanción definitiva para el pago de U$S171 millones a los holdouts Bainbridge ltd. y Attestor Value Master Fund. El tiempo apremia: la justicia de EE.UU. fijó el 30 de junio como fecha límite para la aprobación del Congreso.